Bigamia

Hoy me río de tu hazaña, ayer lloraba tu bigamia, sin saber que quien lloraba era, al final, quien más ganaba. ¿Qué ganaba?, me dices, confundido y sin palabras. ¡La dicha de saber que a ella tampoco la amabas! Y he perdido, no lo niego, pero algo que no espero es tener que amar a quien no me ama, y llorar de nuevo tu bigamia. Liana, 1999

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