En sueños

Estas lejos, creyendo que las obsesiones gobiernan mi cerebro. Yo, para ti y los tuyos... soy Atenea. Lo que no sabes ni entiendes son mis luchas internas. Persona Altamente Sensible (PAS), dice la ciencia. Creo que así se entienden un poco las olímpicas surfeadas que vivo, día a día, en las olas de mis emociones. De día, físicamente lejos de ti. De noche, en el mundo de Morfeo, unida a ti, perdida en tus brazos. No te enteras, pero en sueños te abrazo, tan cierto como te siento, hablo y veo. Y no lo niego: de día, a veces te pienso y también te olvido, pero la mayor parte del tiempo me peleo en silencio con tu recuerdo. Despierta, ya no te busco. Se acabó ese impulso. Pero en silencio me enojo, convenciéndome de que te odio y desprecio, porque no respondiste a mis deseos, y eres el Apolión de mis anhelos. No entiendo por qué intento engañar a mi cerebro, diciéndole que te odio y rechazo, cuando en realidad… te quiero. Así de confundida me dejó tu desprecio. A ver cómo te lo deletreo: no quieres saber de mí, mi apariencia y estatus social te disgustan, y yo… sigo respirando y viviendo. Complejo entender el mundo de una PAS: cuando conectan con alguien, los límites se vuelven etéreos, sin espacio y sin tiempo. Desconectar de quien se ama son lustros de tiempo. Explícame: ¿cómo se resuelve este enredo? En sueños viajo en el tiempo, me quedo en tus brazos, y respiro tu aliento. Sabia solución… Ya dirá el universo cuándo y cómo acaba ese viaje en mis sueños. Liana – 2023

Comentarios

Entradas populares de este blog

Margarita

Ese tejido perfecto que no entiendo

Traición, desencanto y amor