Tu mosto

Te buscan, airados, los vientos soleados, tanteando, sondeando tu huerto privado, cosecha de vinos y sueños añejos que solo la vid más antigua conoce al fondo. ¡Cómo disfruto de su mosto! Extiendo la mano para catar un poco; su dulce sabor, y el agrado de poseerlo, me sedan, me encantan, me ensalzan. Entonces, el viento entra, perturba la viña y casi la seca. Cuidado, viñero, no cedas. Por nada claudiques tu cosecha. Liana (2021)

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